En defensa de la literatura


Me he encontrado con muchas personas que dicen que la literatura no sirve para nada. Y yo concuerdo totalmente: no le sirve a una disciplina, no le sirve a nadie. Es arte, por lo tanto no va a estar subordinada a otra cosa (ni siquiera debe estarlo). Pero en este siglo nos han mal acostumbrado a creer que debemos utilizar nuestro tiempo con un propósito productivo: debemos estar ocupados en algo que nos "sirva" para el futuro, un futuro que no existe. 

Entonces, la razón o razones por las que leemos no tienen nada que ver con "ejercitar el cerebro" o "mejorar nuestra capacidad de cognición". Conozco a muchas personas que leen y no se han vuelto mágicamente más inteligentes o sabias: al contrario. Alimenta la idea de que leer te vuelve una persona con "calidad", como si de un producto se tratara, como si leer mucho tuviera un mérito. Me refiero, por supuesto, a lo que leemos por gusto, porque si hablamos de artículos científicos, ya estaríamos refiriéndonos a un ámbito académico que es muy distinto al literario. Me refiero a aquello que no tenemos la obligación de leer y de todos modos, ahí pasamos horas y horas. 

Si quisiéramos encontrar una razón por la cual leemos, nos encontraremos en un problema: sería igual de difícil que tratar de responder la razón por la que existimos y respiramos, por la que nos mantenemos vivos. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Reseña: Biografía del hambre

Sí, sí hay mujeres escritoras en México